Buenos Aires

viernes, marzo 13, 2026

“Fue un emprendimiento que salió bien”

Por Magalí López Barreiro

Luego de ser cesanteada como encargada en el edificio en el que trabajaba, Marisa Toconás se puso a coser tapabocas que actualmente tienen una insólita vidriera: la de una tintorería.

La mayoría de quienes viven en el edificio donde trabajaba son personas mayores y de riesgo. La administración, entonces, le dijo que dejara de ir y que cobraría medio sueldo. Sin embargo, como el dinero no alcanzaba, decidió hacer y vender barbijos con distintos diseños.

Pero lo suyo no son las redes sociales, por lo que empezó a exhibirlos en la tintorería de su tía, ubicada en el barrio porteño de San Cristóbal. El local, pegado a un banco, fue una gran elección ya que, sin ninguna promoción, asegura ella, la venta funciona a la perfección.

+Temas

ENTREVISTAS

LO ÚLTIMO