Por Ana Jones, Andrés Domínguez y Clara Cárdenas
Conocida como “la capital del sur”, Atlanta es el principal motor económico de esa región de Estados Unidos. Además de ser sede mundial de grandes empresas globales como The Coca-Cola Company, AT&T Mobility, Delta Air Lines y CNN, fue la ciudad donde nació Martin Luther King. En la Copa del Mundo 2026 albergará ocho partidos en el Atlanta Stadium, cinco de fase de grupos, dos de etapas eliminatorias y una semifinal.
La ciudad cuenta con una histórica lucha contra el racismo estructural. A pesar de sus avances tanto tecnológicos como culturales, sus orígenes están ligados a la supremacía blanca y las divisiones raciales que existían y persistieron mucho tiempo luego de la Guerra Civil.
La lucha por los derechos civiles en Estados Unidos arrancó formalmente el 1° de diciembre de 1955 cuando Rosa Parks rehusó ceder su asiento a una persona blanca en un autobús. Parks fue arrestada y multada por violar las normas municipales que dictaban que los ciudadanos afroamericanos debían sentarse en la parte trasera y ceder sus lugares a personas blancas si la sección delantera se llenaba. A partir de esto se organizó el “Boicot a los autobuses de Montgomery”, protesta liderada por Martin Luther King. La protesta duró 382 días y terminó gracias a una decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos del 13 de noviembre de 1956 que declaró ilegal la segregación en los autobuses, restaurantes, escuelas y otros lugares públicos.
Luther King logró transformar a Atlanta en un lugar clave de peregrinación para la historia estadounidense y la justicia racial. Nacido y criado en la ciudad, se formó académicamente como sociólogo, teólogo y filósofo. También lideró manifestaciones y marchas masivas en ciudades altamente marginadas, como Birmingham (1960) y St. Augustine (1964) y la Marcha sobre Washington (1963), donde pronunció su famoso discurso “I have a dream”. El 4 de abril de 1968 fue asesinado por un segregacionista blanco en el balcón del Lorraine Motel en Memphis, donde se encontraba para apoyar a los basureros negros locales que estaban en huelga.
En entrevista con Publicable, Omer Freixa, historiador africanista, investigador y docente, habla sobre el legado de Martin Luther King: “La táctica no violenta de King bebe de fuentes pretéritas (como Gandhi) y estas mismas son ejemplo en la lucha pacífica por los derechos humanos. Las tácticas confrontativas actuales (pero no violentas) rememoran su proceder, como es el caso del movimiento actual Black Lives Matter en la forma de visibilizar el conflicto“.
Hoy Atlanta es una de las ciudades que guarda la memoria de la lucha antirracista en Estados Unidos, por ejemplo, en el National Center for Civil and Human Rights, un museo y centro educativo dedicado a la historia del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y la lucha contemporánea por los derechos humanos en el mundo. Ahí se pueden encontrar documentos, discursos y artículos personales de Martin Luther King para continuar aprendiendo y mantener viva la lucha. También se encuentra el Martin Luther King National Historical Park, un área protegida de aproximadamente 14 hectáreas que conserva los lugares clave donde nació, vivió, predicó y fue enterrado el líder de los derechos civiles.
EL LEGADO DE MARTIN LUTHER KING
En 2013, la sociedad estadounidense vivió distintos hitos que marcarían el nacimiento del movimiento Black Lives Matter tras el asesinato de un adolescente afroamericano por parte de un vigilante de la comunidad de Sanford. Ese mismo día, se compartió en redes sociales el hashtag #BlackLivesMatter y se dio inicio a uno de los movimientos más convocantes del siglo XXI, que logró mediante el uso de las redes sociales visibilizar casos de violencia que quedaban ignorados en los grandes medios de comunicación.
En diálogo con Publicable, la artista y comunicadora cultural Montserrat Anguiano aseguró la importancia del movimiento Black Lives Matter y cómo trascendió con los años en la sociedad y la nueva generación: “Desde el movimiento BLM las cosas han cambiado bastante, la digitalización es positiva porque más gente es consciente de lo que está pasando, el movimiento se hizo viral y eso permite acceder a muchas más personas”.
