Buenos Aires

martes, agosto 11, 2026

El humor como estilo de vida

Por Luca Manessi

Luquitas Rodríguez es una de las caras más reconocidas del humor joven, pero su recorrido no empezó en grandes producciones. Sus primeros pasos fueron en Bendita TV, donde apareció como un standupero que llamaba la atención por algo simple pero poco frecuente en la televisión argentina: su naturalidad. No buscaba el chiste perfecto ni el acting exagerado. Su manera de hablar y su euforia a la hora de reírse atraparon.

Ese estilo se potenció cuando llegó “Rodríguez-Galati”, el dúo que lo convirtió en un fenómeno de YouTube. Empezaron haciendo videos caseros para entretener y terminaron sumergidos en una comunidad enorme y giras por todo el país. El formato era sencillo: dos personas hablando, poniendo sobre la mesa temas cotidianos como las elecciones o la espera en un supermercado. Funcionó porque Luquitas llevaba esa mezcla de espontaneidad, observación en los detalles mínimos y un humor cotidiano que conectaba rápido con el espectador. No era forzado. Congeniaba muy bien con Roberto Galati y ambos sabían potenciarse.

El presente lo encuentra consolidado en Paren la mano, uno de los programas más vistos del streaming local, donde muestra su versión más completa dado que conduce, improvisa, analiza lo que pasa, suma anécdotas y juega con el lenguaje básico. Para él, el programa no solo significó un crecimiento profesional, sino que también le aportó un ritmo de trabajo y una exposición que, lejos de mover su estantería, lo ordenó.

Según cuenta Luquitas en varias entrevistas, la fama no le cambió los hábitos. Continúa con la lectura, sigue viendo películas o series por la noche y por la mañana y eligiendo la música como parte de su vida. El rock ocupa un lugar central. El Indio Solari es una referencia emocional y generacional. Lo sigue desde hace muchos años y en sus redes sociales suele postear alguna frase o imagen del cantante de Los Redondos. Su recital más reciente es el de Oasis en River. Fue con unos amigos al campo del estadio y lo vivió como uno más.

Boca es su gran pasión futbolística. Tiene de referentes a Messi, Maradona y Riquelme. Colecciona camisetas y en su vida se lo puede ver con casacas retro de la selección nacional, tal vez alguna de Brasil, de Boca por supuesto y alguna del Manchester United con el apellido Tevez estampado en la espalda.

Uno de los episodios más comentados de su vida pública fue su encuentro con el papa Francisco en Italia. Salió en todos los diarios. Lo vivió con sorpresa y orgullo. Fue un momento inesperado, emocionante y algo desconcertante para alguien que todavía se ve a sí mismo como “un pibe que hace reír”. Un pibe normal. Como vos, como yo. Según comentó en su vlog de su canal de YouTube personal.

Antes de dedicarse de lleno al humor hubo un intento de estudiar periodismo. Le parecía interesante comunicar, contar lo que veía. Ingresó en Tea pero dejó. Con el correr del tiempo entendió que su camino iba por otro lado. Que podía hablar del mundo pero desde otra faceta: el humor. Su poder más fuerte es la risa y eligió seguir ese camino. Hoy, con una presencia sólida en el streaming, un Párense de Manos en el Estadio de Huracán a la vuelta de la esquina y una comunidad que lo sigue desde los inicios, Luquitas Rodríguez se mantiene fiel a la autenticidad que lo distingue desde sus comienzos. No es un humorista básico que siga un guion o un personaje armado, sino que es uno de esos que hacen reír desde lo simple y cotidiano.

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