Por Martino Boggiano
Después de un extenso debate en el Senado y de una brutal represión contra los manifestantes que se movilizaron a las afueras del Congreso, el oficialismo pudo dar media sanción a lo poco que quedaba del proyecto de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, ya que debió retroceder en dos capítulos clave. La votación en general terminó con 37 votos afirmativos y 33 votos negativos.
El proyecto original, ideado por el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, proponía modificaciones a normativas previas, incluyendo las leyes de Expropiaciones (la Nº 21.499), Procedimiento de Desalojo (N° 17.454), Registros de la Propiedad Inmueble (N° 17.801) y al Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales (Ley Nº 26.737) y Sistema Federal de Manejo del Fuego (Ley Nº 26.815). Sin embargo, dos de las principales modificaciones que buscaba el gobierno terminaron retirándose: la que modificaba la Ley de Tierras y el Sistema Federal de Manejo del Fuego.
LAS DISPUTAS DEL SENADO
El miércoles, un día antes de la sesión, el Gobierno se vio obligado a retirar el capítulo tres del proyecto, que buscaba terminar con el límite del 15% de venta a los extranjeros establecido en la Ley de Tierras sancionada en 2011 (Nº 26.737). Si bien la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, buscó negociar una extensión al 25%, el rechazo mayoritario de la sociedad –según la consultora Zuban Córdoba, el 77% de los argentinos está de acuerdo en ponerle un límite a la compra de tierras por parte de extranjeros– sumado a la negativa a acompañar de los gobernadores dialoguistas terminó derribando el capítulo. La denominación de “ley de extranjerización de tierras” –con que la iniciativa se popularizó– proviene del Observatorio de Tierras, que además elaboró un mapa interactivo para seguir el proceso en todo el país.

Al entrar al recinto, el Gobierno parecía controlar el resto del proyecto. Todo esto cambiaría minutos antes de la votación general. Otro de los capítulos que era considerado como fundamental por parte del oficialismo, que modificaba el Sistema Federal de Manejo del Fuego (Ley Nº 26.815), también se cayó.
Sin el capítulo de tierras y el de fuego, el Gobierno obtuvo los votos necesarios para aprobar los capítulos restantes del proyecto. El texto aprobado modifica la Ley de Expropiaciones (Ley Nº 21.499), que ahora exigiría al Estado pagar el valor de mercado más lucro cesante antes de tomar posesión; la modificación a los procedimientos de desalojos que se encuentran estipulados en el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación (Ley N° 17.454), que pasarían a vía sumarísima con restitución anticipada del inmueble; y la Ley de Registros de la Propiedad Inmueble (Ley N° 17.801), que avanzaría en la digitalización de los trámites registrales.
LA CALLE, ENTRE LA LLUVIA Y LA REPRESIÓN
Mientras en el Senado se estaba llevando a cabo el debate, una enorme movilización colmó la Plaza de los Dos Congresos pese al diluvio que caía sobre la Ciudad de Buenos Aires. Noelia, de Gregorio Laferrere, contó a Diario Publicable que la movilizaba “mi familia, mis hijas y la Patria que está en venta”, mientras que Jorge Ortiz, de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), contó que había ido “con distintas organizaciones sociales y agrícolas en defensa de la tierra”.

Cuando retornó la lluvia, la Policía comenzó a avanzar con camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma contra los manifestantes. Esta represión se extendió hasta altas horas de la noche. Hasta la una de la madrugada del viernes, la Policía de la Ciudad y la Policía Federal informaban doce detenidos (nueve y tres, respectivamente) y cuatro efectivos heridos. En cuanto entre los manifestantes, todavía no se brindó ningún número oficial de heridos. Sin embargo, se reportó que hubo varias personas asistidas por el SAME, incluyendo una reportera gráfica que quedó internada en el Hospital Argerich a raíz de un traumatismo de cráneo.
Con la aprobación del Senado, la Ley sigue su trámite en la Cámara de Diputados, donde todavía no hay fecha asignada para el debate.
