Por Mariano Castro Bocanegra
Sol Acuña es una periodista argentina freelance que vive en Costa de Marfil. Habla francés, inglés y español, se dedica a cubrir la cultura africana y latinoamericana en sus redes sociales y en esta entrevista cuenta cómo se vive el Mundial 2026 en ese país.
–Costa de Marfil y Francia están tan relacionados históricamente como para que dos hermanos como los Doué estén defendiendo diferentes selecciones. ¿Cómo es la relación entre los dos países? ¿Qué sucede cuando un marfileño decide jugar para el conjunto europeo?
–La relación es buena, aunque haya muchas cuestiones de desigualdad económica. La gente aquí se siente orgullosa de los dos, tanto para el que juega con Costa de Marfil como el que decide representar a Francia. Si un primo o hermano logra obtener la nacionalidad francesa o el visado mismo, la gente se alegra. Hay más casos, como los hermanos Williams. Suele pasar en los mayores con el país de origen y en los menores de acogidos. Es una resignificación de que estas personas son de ambos lugares, y creo que es algo muy bonito.

–Donald Trump anuló los visados de los hinchas marfileños. ¿Creés que es producto de racismo o de desprecio hacia las comunidades africanas?
–El Comité Nacional de Apoyo a los Elefantes (CNAE) eran como quinientas personas, no pudieron viajar y ahora están haciendo unas aldeas para los fans para poder ver los partidos. El ambiente aquí es bestial, la gente siente mucho el fútbol, es un ambiente maravilloso. Pero su equipo va a jugar solo, sin fans, y es muy fuerte ya que es un equipo que ha ganado la Copa África.
–¿Se trabaja el concepto de racismo en Costa de Marfil o siquiera “existe” esa desigualdad?
–Aquí hay una mayoría de personas negras que tienen una historia de colonización en la cual hubo y hay mucho privilegio por ser blanco. Yo aquí soy blanca, aunque sea latina. Entonces, el privilegio blanco se traduce en contratos de expatriados con unos sueldos elevadísimos que no cobrarían si estuvieran en Europa. Hay personas que vienen de Francia en busca de sus primeros trabajos y cobran súper bien; en contraste, están los locales graduados que no pueden acceder a ese tipo de contratos simplemente por no tener esa “experiencia internacional”. La gente sabe que existe el racismo, que tiene muchas desventajas, y me atrevo a decir que en algunos casos son los mismos gobiernos o instituciones los que permiten que estas desigualdades sean conservadas. Hay políticas de salarios muy bajos y se prioriza la construcción de infraestructura por encima de lo social.
