Analía Castro: “Estuvimos filmando aproximadamente ocho meses a escondidas”

Para visibilizar una de las peores caras de la represión ilegal durante la dictadura cívico-militar 1976-1983, en 1986 se estrenó la película La historia oficial, dirigida por Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio, que cuenta la historia de una nieta recuperada por las Abuelas de Plaza de Mayo. El film muestra cómo los represores se apropiaban de los bebés de las mujeres detenidas-desaparecidas que estaban embarazadas al momento de ser secuestradas. Esto fue lo que le sucedió a la mamá biológica de “Gaby”, la niña protagonista de la película, quien quedó en manos de Alicia Marnet, interpretada por Aleandro. El papel de esta niña fue personificado por Analía Castro, que al momento de la filmación tenía solo 4 años, pero con el paso del tiempo tomó dimensión de lo importante que fue ser parte de ese proyecto ganador del primer Oscar para el cine argentino.

―¿Cómo impactó la película en la sociedad?
―La película hizo que mucha gente se diera cuenta de lo que estaba pasando, ya que visibilizó que no solo capturaban a subversivos o a personas que atentaban contra el país, sino también a niñas inocentes que no tenían nada que ver. Además, trataba de mostrar que no solo los militares eran los responsables, también había otras personas involucradas que no sabían que lo estaban, como Alicia, la madre de Gaby, interpretada por Norma Aleandro. Ella creía que a Gaby la habían dejado abandonada, como le había dicho su marido, cuando esa no era la realidad. Pienso que la película perdura mucho en el tiempo porque es muy necesaria para las nuevas generaciones, porque muestra una parte que no está escrita en libros. Asimismo, no es lo mismo leer o que te cuenten la historia a que vos veas esa situación que estaba ocurriendo.

¿Cómo fue la filmación de la película? ¿Sufrieron alguna amenaza en el proceso de rodaje?
―La película se filmó en el momento en que asumió Alfonsín, mientras grabábamos nos amenazaron a los actores y también al director. A Norma Aleandro le pusieron una bomba en la puerta de su casa y una vez entraron hombres armados a mi domicilio, en ese momento yo tenía 4 años. Fue un proyecto muy difícil de hacer. Filmamos aproximadamente ocho meses a escondidas, una parte la hicimos en la casa de Luis Puenzo y muchas veces me tuve que quedar a dormir ahí, fue muy complicado. Puenzo una vez dijo que “fue todo a pulmón”, porque los actores no ganábamos un sueldo, solo algunos sonidistas y editores. Esos primeros años de democracia fueron muy duros, aunque yo los viví de oído. Es más, cuando se estrenó no la pudieron exhibir en la Argentina porque atentaban contra los cines para que no se viera, recién la emitieron en todas las salas después de que ganó el Oscar. Mi mamá me ayudaba mucho porque para ella era muy importante que se dieran a conocer los hechos ya que estuvo detenida en el Pozo de Banfield, donde vio y vivió cosas tremendas.

¿En ese momento la gente tenía real dimensión de lo que había pasado y estaba pasando con los niños apropiados?
―No, la gente no sabía nada. Había una gran parte de la sociedad que pensaba que al que detenían era por algo, como esa famosa frase “algo habrán hecho”. Un ejemplo es cuando se juntaban chicos a la noche en una casa, escuchaban música fuerte, a alguien le molestaba y llamaba a la policía, iban los detenían y desaparecían, no se los veía nunca más.  

¿La película sirvió para visibilizar los hechos?
―Sí, creo que sí. Además de haber visibilizado esa parte de que no solo eran los militares, también logró mostrar el sufrimiento de muchas madres al enterarse de dónde venían sus hijos adoptados. Por ejemplo, Alicia en el film buscó a la familia de Gaby y contactó a la abuela, pero otras mujeres también habrán hecho lo mismo, quizá no las conocemos porque no les interesa salir a hablar y decir “yo busqué a la familia real de mis hijos”. Tampoco se cuenta de chicos que recuperaron a sus familias que salgan a decir “mi mamá me contó”, o “mi mamá me ayudó a buscar”, y hoy siguen estando con su mamá adoptiva y con sus abuelos reales. Creo que ayudó mucho e hizo que la gente conociera otra historia que no se contaba.

¿Qué significó y qué significa, para vos, haber personificado el papel de una nieta restituida?
―En la historia es una nena chiquita, por ende no lo vivió mucho, pero como adulta hoy veo el papel que hice y me sorprendo de lo bien que lo lograron. Hay una escena en la que Gaby se asusta mucho cuando sus primos están jugando con armas en su habitación, ella se asusta y empieza a los gritos. Cuando lo veo hoy, creo que se asustó porque es una nena chiquita, pero conociendo la historia pienso que debe haber sido algo que vivió dentro de la panza, o sea que le ocurrió a su mamá y por eso se lo toma con ese estrés. A tantos chicos les habrá pasado una situación así. Es muy fuerte el laburo que hicieron conmigo Puenzo como director, Piñeyro como productor y todos los que estaban trabajando para lograr que yo hiciera esas cosas.

¿Tenés algún recuerdo de la filmación o algo específico que te haya marcado?
―Era muy chica, tenía 4 años, para mí era todo muy divertido. Me acuerdo de cosas que me contaron años después al reencontrarme con todos. Al principio de la película hay una escena en la que me estoy bañando y el trajecito de espuma que tengo lo improvisé yo porque me dejaron en la bañera y empecé a jugar. Me dijeron que después de eso hicieron tres o cuatro secuencias más. Mi mamá me tenía que volver a llenar con agua caliente porque se enfriaba. Después en otra toma tenía que tirar un vaso y yo tenía miedo de tirarlo porque hacía poco me había cortado el pie con una copa que se había roto, entonces me pusieron almohadones alrededor. Luego en otro cuadro tenía que subir una escalera, pero como yo era muy baja me tapaba la baranda, entonces arriba de los escalones pusieron cajones y yo sabía dónde tenía que pisar porque si no hacían ruido. Estas cosas las empiezo a recordar cuando me cuentan. Mi mamá también me ayudaba con la letra, aunque yo ya la tenía bastante clara en este ambiente porque había hecho novelas, sabía por ejemplo que no tenía que mirar a la cámara. Todo esto te pega más de grande cuando entendés la importancia que tiene.

¿Ahora la película tiene el mismo impacto? ¿Cómo reaccionaron tus hijos cuando la vieron? ¿Se emocionaron?
―Mis hijas tienen 18 y 22 años, al principio fue como ver a mamá en la tele, después cuando en el colegio empezaron a conocer un poco más de la historia y de lo que pasó en esa etapa, volvieron a ver la película y fueron entendiendo el contexto. Pensaban que el papel que yo hacía era uno más, pero después entendieron que no, que la nena era el centro de la película, no por la nena sino por su rol, y fue muy fuerte para ellas. Hace unos meses fui, por este motivo de los cuarenta años de democracia, a una escuela a charlar con chicos de 14 y 15 años que habían visto La historia oficial, escuchaba sus preguntas y me daba cuenta de que les llegaba ese pedacito de historia, porque estas películas pertenecen a los libros de la historia argentina y te ayudan a estudiarla. Cada vez que la ves vas entendiendo otras situaciones y vas entendiendo más lo que le pasa a cada personaje, también te das cuenta de lo machistas que eran en esa época, porque Alicia tenía un título, era profesora de Historia de un secundario, sin embargo, era “la esposa de”. 

Por Antonia Folatti y Agustina Ponce

Ese año también…

15 DE ABRIL

Nace la idea de cambiar la capital de la Argentina. El Proyecto Patagonia, ideado por el presidente Raúl Alfonsín, planteaba el traslado de la Capital Federal al Distrito Federal Viedma-Carmen de Patagones. El propósito era descentralizar y desburocratizar el poder político y separarlo del poder económico centralizado en Buenos Aires. El proyecto incluía la provincialización del territorio nacional de Tierra del Fuego, que finalmente fue lo único que se concretó.

30 DE ABRIL

La actriz y bailarina Thelma Stefani se suicida a la madrugada, luego de llamar desesperadamente a un amigo para pedirle que vaya a su casa. Cuando esa persona toca el timbre, ella responde: “Ya bajo” y se tira al vacío desde el balcón de su departamento. Murió al caer sobre una camioneta estacionada en la calle.

19 DE MAYO

En la base aérea de Córdoba, se frustra un atentado con coche bomba contra el presidente Raúl Alfonsín, mientras realiza una visita protocolar al comando del Tercer Cuerpo de Ejército. Dos militares advirtieron la presencia sospechosa: un cable que asomaba de una alcantarilla, cerca de un móvil al que debía subir Alfonsín. El cable estaba unido a un artefacto explosivo que fue desactivado.

14 DE JUNIO

Muere Jorge Luis Borges, uno de los escritores argentinos más famoso y reconocido en el mundo. Falleció a los 86 años de edad en Ginebra, Suiza, afectado por un enfisema pulmonar. Su muerte representó una enorme pérdida para la literatura universal. Sus ensayos, cuentos y poemas perduran en el tiempo. Murió lejos de Buenos Aires, ciudad que una vez retrató con su cruda ironía de siempre: “No nos une el amor sino el espanto, será por eso que la quiero tanto”.

4 DE SEPTIEMBRE

Se estrena la película argentina La Noche de los Lápices, dirigida por Héctor Olivera y protagonizada por Alejo García Pintos, Vita Escardó, Pablo Novak, Pepe Monje y Leonardo Sbaraglia. Basada en el libro homónimo de María Seoane y Héctor Ruiz Núñez, relata la historia real de siete adolescentes secuestrados, torturados y asesinados por reclamar, en la ciudad de La Plata, el beneficio del boleto estudiantil. Los hechos ocurrieron en septiembre de 1976.

10 DE NOVIEMBRE

Se lanza el álbum Signos, el tercero de Soda Stereo, uno de los más elogiados de la banda, con canciones como “Prófugos”, “El rito” y “Persiana americana”. Años después, fue el primer disco lanzado en la Argentina en formato CD.

1 DE DICIEMBRE

Argentinos Juniors gana la Copa Interamericana en la novena edición del torneo organizado por la Conmebol y la Concacaf. El equipo argentino le ganó en la final a Defence Force, Trinidad y Tobago, con un gol convertido por el jugador panameño Armando Dely Valdés.

14 DE DICIEMBRE

River Plate gana la Copa Intercontinental, en la final jugada contra el campeón de Europa, el Steaua Bucureșt, de Rumania. El gol del triunfo lo anotó el delantero uruguayo Antonio Alzamendi. Ese año River hizo “triplete”: ganó el torneo local, la Copa Libertadores de América y la Intercontinental.

24 DE DICIEMBRE

Se sanciona la Ley de Punto Final. La Ley 23.492 estableció la caducidad de la acción penal (por prescripción) de los imputados penalmente responsables de haber cometido delitos de “desaparición forzada de personas” ocurridos durante la dictadura cívico-militar que acababa de terminar. Fue el primer retroceso del gobierno de Raúl Alfonsín ante la presión ejercida desde sectores de las Fuerzas Armadas.

Por M. Cajaraville, L. Casaccio, C. De Santo, I. Gutiérrez, C. Lusardi, O. Mainetti, J. Santoro y A. Suardini.