Por Andrés Domínguez
Este martes se dispuso desde la Justicia el llamado a indagatoria de cuatro implicados en lo que fue la masacre de San Patricio, el 4 de julio de 1976, donde fueron acribillados los palotinos Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly, Pedro Eduardo Dufau, Emilio José Barletti y Salvador Barbeito Doval, en el marco del mayor ataque cometido contra la Iglesia católica en la Argentina.

Daniel Rafecas, juez a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 3, citó a cuatro efectivos de la Comisaría 37° de la Policía Federal en aquel año: oficial ayudante Miguel Ángel Romano, sargento Atilio Edgardo Juárez, agente Serafín Losada y oficial principal Héctor Roberto Olivetto. Es en el marco de la causa que encuadra el delito de homicidio agravado y privación ilegal de la libertad agravada.
Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia, colectivo que trabaja para lograr justicia en la causa, emitió un comunicado en sus redes sociales en el que afirmó que “la medida adoptada por el Tribunal representa un paso significativo para el avance de la investigación“.

Rodolfo Pedro Capalozza, quien fue testigo crucial de la causa al aportar como prueba su libro Lo que he visto y oído. Sobre mis cinco hermanos palotinos, reflexionó: “Pienso que es una buena noticia, porque son cincuenta años de impunidad. Ellos saben quiénes perpetraron esta masacre. Y la sociedad tiene derecho a la verdad, que posibilitará la Justicia”.
Este suceso judicial ocurre a menos de un mes del 50° aniversario de la masacre a manos del terrorismo de Estado implementado por la última dictadura militar.
