Por Catalina Tchilinguirian y Taís Tejo Toribio
En la mítica esquina de Callao y Corrientes hay una librería y disquería que desde hace 55 años recibe a melómanos y amantes de la lectura. Generaciones han pasado por sus pasillos en busca de algo para leer o escuchar y, a veces, llegaron sin tener idea de lo que querían solo para irse con algo nuevo en sus manos. Ese local que recibió a miles de personas a través del tiempo hoy está en riesgo de ser demolido. El martes 20 de octubre la legisladora Graciana Peñafort le entregó a Zivals una placa en reconocimiento como Sitio de Interés Cultural, en medio del conflicto legal por la posible expropiación por parte del gobierno porteño. Lo que debería haber sido una ocasión para celebrar se transformó en una oportunidad para expresar un reclamo.

La disputa nació a partir del proyecto de construcción de la Línea F del subte, cuyo recorrido conectará el sur y el norte de la ciudad. Una de sus estaciones será de combinación con la Línea B en Callao, ubicada en la misma esquina de la librería. Para construir la nueva estación, el municipio pretende expropiar y demoler la tienda, bajo el argumento de su utilidad pública. Zivals decidió compartir en redes la situación a fines de septiembre, con un llamado a la comunidad y una junta de firmas para impedir el avance de la expropiación.
Zivals fue fundada en 1971 por la familia Laviz. Fernando Laviz, descendiente de los fundadores y actual dueño, se manifestó sobre lo que está pasando con este punto emblemático de la ciudad: “Vamos a hacer todo lo posible para evitarlo. Estamos rescatando un lugar de un valor, contenido y patrimonio simbólico que con la expropiación desaparece. No es restituible, no se puede poner en otro lado. Estamos tratando de concientizar a la ciudadanía para que el Poder Ejecutivo pueda retirar el pedido de expropiación o que la Legislatura vote en contra cuando llegue el momento”.
La relocalización no es una opción para Laviz y los trabajadores de Zivals. En la carta abierta que publicaron el 29 de septiembre, expresan que “un local nuevo, más chico, ‘convivido’ con una estación, o vestido con los mismos carteles en otra dirección, no es Zivals. Es otra cosa con el mismo nombre”. Resaltan que no están en contra del proyecto de la Línea F, sino que han presentado alternativas al Ministerio de Movilidad e Infraestructura de la ciudad pero sin llegar a un acuerdo. Por su parte, el ministro Pablo Bereciartua reafirmó la expropiación y posterior demolición de la librería, y aseguró que quedará en el mismo lugar “o uno mejor del que tiene”.

En su discurso del martes, Laviz pidió a la gente que vaya a la disquería, que firme la petición y que ayude a difundir el reclamo para persuadir a la Legislatura. Los asistentes, emocionados, aplaudieron y corearon “Zivals no se va” entre las hileras de libros de filosofía y discos de tango. Un asistente incluso contó, entre lágrimas, que el local de Callao y Corrientes es una parte muy importante de su vida y recordó cuando se compró un disco con su primer sueldo, muchos años atrás.
La entrega de la distinción se da en una semana especial. Por el cumpleaños número 75 de Charly García, Zivals está llevando a cabo una serie de actividades especiales del 20 al 23 de octubre para homenajear al ídolo popular. Charly está presente todos los días de forma simbólica, a través del impresionante mural realizado por Martín Ron que decora la terraza del local y puede verse desde la calle. Además, sus discos llenan las estanterías del sector de música, y en las estanterías se amontonan libros dedicados a la vida y obra del rockstar nacional.

El martes 20 la disquería fue envuelta por fotos dedicadas al libro Personajes, de Uberto Sagramoso (presentado el miércoles 21 en Zivals como parte de las actividades especiales), fotógrafo de Clics Modernos. Entre las fotos emblemáticas se asomaban carteles con las frases “No demuelan el edificio” y “No a la expropiación de Zivals”. Tal vez esa mezcla de imágenes sea la mejor representación de una una jornada agridulce, que concluyó con la participación de Hilda Lizarazu y Lito Vitale, quienes realizaron una presentación musical en honor a Charly y como muestra de apoyo a Zivals. El público cantó junto a ellos “Rasguña las piedras” y “De mí”, entre otras, y los transeúntes se pegaban a la ventana para poder disfrutar del concierto íntimo.
Solo el tiempo dirá qué pasará con Zivals y sus estantes cargados de historia, pero una cosa es segura: sus amigos y aliados no piensan rendirse sin dar batalla.
