Por Maximiliano Prates
Tras la visita de Benedicto XVI en 2011, un sumo pontífice vuelve a pisar territorio español. El Papa Francisco pasó por su pontificado sin realizar ninguna visita apostólica a este país, lo que convierte el desembarco de León XIV en un acontecimiento histórico cargado de simbolismo y de un profundo peso político y social.
La primera visita de un Papa a España en 15 años no será un simple acto protocolar, ya que el Pontífice dará 22 discursos en los que la migración y el desarme serán los ejes centrales. Se trata de una agenda que tendrá su punto más crítico en su visita al muelle de Arguineguín, en un viaje histórico donde además se reunirá con víctimas que sufrieron abusos en el seno de la Iglesia.
La primera parte del viaje se concentra en Madrid, donde este sábado fue recibido por los Reyes y las autoridades del Estado. Por la tarde, abandonó los salones y visitó un proyecto de Cáritas para personas sin hogar en el Barrio de Lucero.
El domingo 7 de junio, a las 10 de la mañana, presidirá una misa multitudinaria del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles y se reunirá con diferentes representantes del sector cultural en el Movistar Arena. El lunes será la jornada institucional más intensa: mantendrá un encuentro clave en la Nunciatura con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hablará ante el Congreso de los Diputados y visitará la Conferencia Episcopal y la Catedral de la Almudena. La jornada concluirá en el estadio Santiago Bernabéu con un evento diocesano masivo musicalizado por Daniel Diges, Diana Navarro, David Bustamante y un coro de mil voces que interpretará el himno del viaje del Papa creado por el grupo Hakuna.
La comitiva se trasladará a Barcelona el martes. Allí, León XIV unirá la fe con la cultura catalana al bendecir la nueva Torre de Jesucristo en la Basílica de la Sagrada Familia y oficiará una misa por el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El recorrido en Cataluña incluirá dos paradas clave: una visita al Centro Penitenciario Brians 1 y el rezo del rosario en la Abadía de Montserrat.
El tramo final del viaje, entre el jueves y el viernes, llevará al Papa a las Islas Canarias, consolidando la Frontera Sur de Europa, como el núcleo de su mensaje de solidaridad internacional. León XIV visitará el muelle de Arguineguín en Gran Canaria para rendir homenaje y dejar flores en memoria de los migrantes fallecidos en el mar. Finalmente, en Tenerife, recorrerá el centro de acogida Las Raíces para escuchar testimonios de integración antes de celebrar una misa multitudinaria de despedida en el Puerto de Santa Cruz.
Edición: Manuel Ingenito
