Por Joaquín Escolar y Mercedes Barranus

El Rey Carlos III asumió hace menos de una semana y ya dice que está harto de su trabajo. Un monarca cuestionado desde antes de su coronación genera que los mismos británicos salgan a la calle con carteles con la inscripción “Carlos no es mi Rey. A la par, los países dependientes de la Corona se hacen la misma pregunta que hace 70 años: “¿Será este el momento en que podamos ser una república?”.

La Mancomunidad de las Naciones se fundó en 1926 con la Declaración de Balfour, que aceptaba la independencia política y creciente de algunas colonias británicas, como Canadá, siempre y cuando reconocieran como Jefe de Estado al monarca actual del Reino Unido. Leandro Ocon, licenciado en Ciencias Políticas y Magíster en estrategia y geopolítica, remarca que esta unión se creó en un contexto de crisis económica mundial y se debió a un proceso que ocurrió durante esos años que tenía que ver con el auge de la desobediencia civil en los países donde ejercía su poder la Corona inglesa.

Isabel II asumió en 1949, cuando los imperios se derrumbaban y se construían sobre ellos las democracias que conocemos hoy. Durante sus años como monarca atravesó muchos intentos de independencia de sus colonias. Sin embargo, logró mantener la realeza en el trono hasta el siglo XXI. Con bastante astucia y carisma, Isabel fue artífice y protagonista de una transición efectiva de una monarquía a nuestro siglo, dice Ocon a Publicable.

Las relaciones entre Isabel y sus colonias fueron bastante dispares”, afirma el analista internacional Eduardo Martínez. Al igual que la mayoría de los imperios, Reino Unido afrontó las luchas independentistas de varias de sus colonias, como las de India y Sudáfrica. Aun así, la Corona consiguió mantener varias bajo su poder o darles un margen de libertad sin que dejaran de rendir tributo a la familia real inglesa.

LOS CASOS BARBADOS, JAMAICA Y ANTIGUA Y BARBUDA

Barbados se independizó en 1966, pero hasta 2021 siguió obedeciendo a la corona británica. José Grande Pérez, encargado de negocios de la embajada argentina en Jamaica, sostiene quela decisión de Barbados de pasar de ser una monarquía parlamentaria a una República tuvo un efecto en el Caribe anglófono”.

Este hecho movió el tablero político de las colonias de Centroamérica, ya que el primer ministro jamaiquino, Andrew Holnnes, aseguró que se encuentran analizando la oportunidad de separarse completamente de la corona británica, aunque primero deben reformar la Constitución. Para eso necesita la aprobación de las dos terceras partes de las dos cámaras legislativas de Jamaica y, después,que el pueblo jamaiquino lo apruebe mediante un plebiscito.

Otro país que busca la emancipación es Antigua y Barbuda, que en marzo de este año afirmó su intención de reemplazar a la Reina Isabel como Jefa de Estado en su país. Hace una semana redobló la apuesta y dijo que impulsará un referéndum para convertirse en una república en un lapso de tres años. Ocon explica que la muerte de la ex consorte impactará en las colonias británicas dependiendo de cómo sea la gestión de Carlos III como Rey y Liz Struss como actual Primera Ministra.

El flamante rey deberá no solo intentar que las colonias no se revelen; también tendrá que afrontar luchas internas como la aprobación del pueblo y su familia como cabeza real del Reino Unido.

Edición: Emiliano Attadía y Matías Arcapalo