La pandemia de covid-19 produjo un shock: destruyó las certezas acerca del futuro, desnudó el desequilibrio de un sistema capitalista hipercomplejo e inestable, y desempolvó un viejo conocido: la muerte. La noticia de que el mundo es impredecible y de que ya nada volverá a ser como antes desestabilizó y puso a prueba la salud mental de una sociedad que ya venía en terapia intensiva. (FOTO: Unsplash)